EXTRANJEROS RESIDENTES PERMANENTES Y PERSONAS CON DOBLE NACIONALIDAD

“Soy un extranjero Residente Permanente (Green Card) o tengo Doble Nacionalidad, a efectos de impuestos, ¿que debo hacer?.”

Si tiene doble nacionalidad o es residente permanente en los EE.UU. gracias a la concesión del permiso conocido como Green Card, tiene que declarar impuestos sobre sus ingresos de forma adecuada. NECESITA PLANIFICACION FISCAL.

Todas las personas que tengan doble nacionalidad o hayan adquirido la residencia permanente en los EE.UU. están obligadas a declarar impuestos en los Estados Unidos de America. Los EE.UU. obligan a sus ciudadanos y a sus residentes permanentes a declarar impuestos independientemente del lugar del mundo en el que estén viviendo o residiendo, e independientemente del origen de las rentas.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos estima que mas de 6,3 millones de ciudadanos norteamericanos viven fuera del país en aproximadamente 160 países (sin tener en cuenta a militares.) Con respecto a las personas extranjeras con residencia permanente, durante el año 2012 se contabilizaban 13,3 millones de extranjeros.

En términos generales, y al margen de los Tratados Internacionales de carácter bilateral de diversa naturaleza entre los países de origen o los países de residencia efectiva, a efectos de liquidación de impuestos todos los ingresos, de cualquier naturaleza, generados por cualquier medio, en cualquier parte del mundo, por toda persona con doble nacionalidad o residencia permanente en los EE.UU. (Green Card) están sometidos a declaración de impuestos en los EE.UU.

Las personas con doble nacionalidad y las personas con residencia permanente están sujetas a impuestos aunque residan en el extranjero. Si es usted ciudadano norteamericano, tiene doble nacionalidad o es residente permanente en los EE.UU. y tiene su residencia fuera de los EE.UU. tiene la obligación de declarar impuestos al menos durante los siguiente 10 años desde que cambio su domicilio fiscal. A este tipo de personas se les aplica el régimen especial de personas expatriadas.


PERSONAS CON DOBLE NACIONALIDAD

El gobierno de los Estados Unidos de América entiende la figura de la doble nacionalidad de una persona desde un punto de vista restrictivo. Aquellas personas que tienen la nacionalidad de los EE.UU. y además una segunda nacionalidad están consideradas, a todos los efectos, con nacionales de los EE.UU., estando sometidos a todas las leyes al igual que cualquier otra persona nacional. A efectos de impuestos, aquellas personas con doble nacionalidad están tratadas como al resto de personas con nacionalidad única y por tanto, deben declarar impuestos en el EE.UU.

Las personas con doble nacionalidad americana están obligadas a declarar impuestos en los Estados Unidos de America, independientemente del lugar del mundo en el que estén viviendo o residiendo, e independientemente del origen de las rentas.

La Doble Nacionalidad se puede haber conseguido de varias formas y todas ellas, a efectos fiscales, estarán tratadas de la misma manera. Entre las diferentes forma de obtener la doble nacionalidad se podrían encontrar los siguientes casos (entre otros):

- Personas de nacionalidad americana que han conseguido, posteriormente, una segunda nacionalidad por diferentes razones.

- Descendientes de personas de nacionalidad americana que por circunstancias de nacimiento y por aplicación de leyes de países terceros, consiguieron una segunda nacionalidad.

- Personas extranjeras que superaron el proceso de nacionalización en los EE.UU., y aún mantienen su nacionalidad por causas de nacimiento o descendencia.

- Personas extranjeras que por motivos de asilo, guerras u otra causas especiales, se les concedió la nacionalidad americana y aún mantienen su nacionalidad anterior.

Todas aquellas personas con nacionalidad americana tienen la obligación de declarar sus impuestos en los EE.UU., a la misma vez que pueden ser reclamadas como dependientes o se les puede aplicar los créditos fiscales por circunstancias particulares, en cualquier caso, tienen el mismo tratamiento que el resto de ciudadanos.

El grupo de personas norteamericanas con doble nacionalidad que residen fuera de los EE.UU. está considerado un grupo de riesgo para el IRS, debido a la alta probabilidad de que no hayan cumplido con sus obligaciones fiscales. El sistema fiscal americano se basa en la buena voluntad del contribuyente, sin embargo cuando el contribuyente falla, el IRS lo considera culpable sin presunción de inocencia, es tarea del afectado demostrar su inocencia o su falta de mala fe en su caso.

Ya no el fraude fiscal por si solo, sino la falta de diligencia a la hora de declarar impuestos está considerado un delito, penado con cárcel y con astronómicas multas y sanciones. El IRS es capaz de perseguir a sus ciudadanos por todo el mundo y confiscar sus cuentas bancarias, independientemente del país en las que se localizen.


PERSONAS EXTRANJERAS CON RESIDENCIA PERMANENTE

Las personas extranjeras pueden conseguir un permiso de residencia permanente en los EE.UU., conocido como "Green Card". Este permiso de residencia les habilita para permanecer en el territorio de los EE.UU. durante un largo plazo de tiempo, con el privilegio de poder ampliar el tiempo de forma periodica siempre que se cumplan una serie de requisito. La tarjeta de residencia "Green Card" permite a las personas extranjeras trabajar en los EE.UU. sin restricciones, al igual que cualquier nacional. A efectos de impuestos, aquellas personas que hayan adquirido el permiso de residencia permanente estarán tratadas como al resto de personas nacionales, por tanto están obligadas a declarar impuestos en el EE.UU.A.

Las personas con residencia permanente "Green Card" están obligadas a declarar impuestos en los Estados Unidos de America, independientemente del lugar del mundo en el que estén viviendo o residiendo, e independientemente del origen de las rentas.

La tarjeta de residencia permanente se puede obtener de varias formas y todas ellas, a efectos fiscales, estarán tratadas de la misma manera. Entre las diferentes casos y motivos posibles de obtener la residencia permanente podríamos citar los siguientes:

- Por vínculos familiares: Personas relacionadas con un ciudadano estadounidense por motivos familiares y de parentesco, como cónyuges, hijos, padres o hermanos.

- Por razones laborales: Personas con habilidades especiales, que previamente han disfrutado de un visado tipo EB, y que están consideradas aptas para la obtención de la residencia permanente, como médicos, artistas, deportistas, científicos, etc.

- Lotería de Visas de Diversidad: Cada año el gobierno de Estados Unidos sortea 50,000 visados conocidos como "de diversidad" que dan derecho a una Green Card para la persona que gane el sorteo, su cónyuge y los hijos solteros menores de 21 años.

- Por razones económicas: Los extranjeros que inviertan un mínimo de un millón de dólares y creen al menos diez puestos de trabajo en Estados Unidos tienen derecho a una visa EB-5 y acabar consiguiendo la green card.

- Destinadas a personas víctimas de violencia: Las personas que sufran violencia física y psicológica y al mismo tiempo, ayuden a las agencias del gobierno estadounidense en el esclarecimiento de un crimen, pueden vivir y trabajar en EEUU protegidos por una visa tipo U, y al transcurrir tres años, pueden solicitar una tarjeta de residencia permanente.

Todas aquellas personas extranjeras que adquieran la condición de residentes permanentes tienen la obligación de declarar sus impuestos en los EE.UU., tendrían el mismo tratamiento que el resto de ciudadanos americanos.

En aquellos casos de personas extranjeras que habiendo obtenido la residencia permante en los EE.UU., vivan o residan en el extranjero, se le aplicará la normativa referente a personas expatriadas, aplicándoseles las exenciones según el caso, siempre y cuando hayan notificado al IRS dicha circunstancia. No obstante, siguen obligadas a declarar, aún cuando el resultado de la misma sea cero.


CIUDADANOS NORTEAMERICANOS EXPATRIADOS Y
ANTIGUOS RESIDENTES PERMANENTES

Cuando una persona renuncia o pierde la ciudadanía norteamericana, o cuando una persona extranjera pierde o abandona su condición de residente permanente, no termina su obligación de declarar impuestos en los Estados Unidos.

Los antiguos ciudadanos norteamericanos se convierten en expatridas, y se le aplica un tratamiento fiscal especial, obligandoles a declarar impuestos durante un periodo genérico de 10 años desde que perdieron la nacionalidad. A las personas extranjeras con residencia permanente se le aplican las mismas normas.

El Departamento de Estado pretende evitar que los ciudadanos norteamericanos abandonen su nacionalidad por cuestiones fiscales, por tanto este tipo de tratamientos especiales desincentiva a los contribuyentes que residen habitualmente en el extranjero a renunciar a la ciudadanía.

Con respecto a las personas extranjeras que adquieren la condición de Residente Permanente, deben ser conscientes de la gran repercusión fiscal que tendrá dicha calificación durante gran parte de su vida futura.